Empieza el año contando hasta 10

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También en lo relativo a la comunicación no verbal podemos tener buenos propósitos en 2020. El planteamiento de la experta analista Sonia El Hakim va enfocado en el desarrollo y ensayo de técnicas para conseguir una inteligencia emocional y interpersonal cada vez mayor. “Las personas con mayor inteligencia emocional son más atractivas”, explica. Esta atracción conlleva erigirse como personas de referencia, relevantes para el grupo, en quienes confiar, en quienes recurrir para un consejo o para conversaciones importantes. Para alimentar este tipo de inteligencia, debemos aplicar estos pasos y principios:

Abraza. No solo se trata de saludar. A las personas que conocemos y estimamos hay que cuidarlas y por eso, hay que procurar saludar con un abrazo de unos segundos que transmitan la emoción y la importancia que merecen. El objetivo es que la persona ante la que estemos se sienta mejor con tu llegada que antes de ella.

Cuenta hasta 10. Ante una situación de tensión o enfado es imprescindible no reaccionar “en caliente“. La recomendación es contar interiormente hasta diez porque tiene efectos notables: la intensidad de la emoción baja y la adaptación de la respuesta será más adecuada a la situación y las personas con las que estamos. Obviamente, tiene una carga química que regula nuestro estado y comportamiento. ¡Respira, vamos!

Escucha. Y no solo como acción pasiva mientras otro habla, no. También con acciones. Los gestos de incomodidad, aburrimiento o impaciencia también son inconscientes y el interlocutor lo nota. Las tecnologías han contribuido a mermar la escucha. Si miramos el teléfono móvil en una cita y abandonamos la atención a la persona y al tema, hacemos de alguna manera daño al otro. El móvil se convierte en uno más en un encuentro, cargado de una o más personas con la que no estamos físicamente. Sumirnos en la soledad de esas conversaciones íntimas o públicas con personas no presentes, nos alejan de la escucha. Es, en definitiva, también, una cuestión de respeto.

Sonríe. Sonreír genera estados mentales positivos, se contagian dentro y hacia afuera.

¡Empieza el año siendo más inteligente!