El placer femenino ha desenmascarado al eyaculador precoz

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El empoderamiento de la mujer en el ámbito sexual ha destapado diversidad de problemas en las prácticas sexuales de los hombres. Esta premisa que parece absurda tiene una gran profundidad, ya que hace unos años – no tantos – “solo se tenía en cuenta el placer del hombre y, por tanto, en cuanto eyaculaba se daba por terminado el acto sexual, sin reparar en si era o no placentero para la mujer o si era breve o no”. Así nos lo explica el sexólogo de Escucha la Vida, Francisco Bou, en el programa de hoy, entre otras muchas cuestiones relacionadas con la eyaculación precoz. El conocimiento del placer individual, considerar cada cuerpo como un mapa sensitivo y tener parejas con las que poder indagar y llegar a la realización de actos sexuales placenteros es vital para tener una salud sexual.

Respecto a la problemática que rodea a los eyaculadores precoces cabe diferenciar entre los orígenes de esta disfunción, si hay patologías, condiciones fisiológicas o problemas psicológicos. Y la solución pasa por la detección de las causas y la puesta en marcha de mecanismos, sean quirúrgicos, farmacológicos o psicológicos. Tiene que producirse una condición sistemática de eyaculación precoz para concluir que se padece. Es decir, si entre el 20 y 40 por ciento de las relaciones sexuales de un hombre se produce eyaculación precoz, es un problema.

En el programa de hoy Francisco Bou habla de diversas terapias de estrategia breve en las que está especializado para solucionar la eyaculación precoz. El punto de partida, olvídense de la luz apagada y de la fijación de expectativas porque se puede “surcar el mar de espaldas al cielo” y centrarse en el placer del otro para no estar tan pendiente de lo que uno hace bien o mal, consigue o no, provoca o no. Según el experto en sexo de Escucha la Vida, “el 90 por ciento de los casos remite en unas ocho o diez sesiones”. Todo es ponerse…

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